Salvemos Cabana pone a disposición de la ciudadanía un modelo simplificado de alegaciones contra el proyecto de la planta de biogás de A Laracha
La asociación de defensa ambiental hace un llamamiento a la participación social durante el período de información pública, que finaliza el próximo 26 de mayo, y reclama a la Administración autonómica que prime el principio de cautela o precaución ante un proyecto mayoritariamente rechazado por la población.
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El acceso a las alegaciones puede realizarse mediante código QR |
El documento, accesible para descarga en tres formatos a través de i.gal/alegabiogaslaracha y también mediante código QR recoge de forma clara y accesible las principales preocupaciones ambientales, sanitarias y territoriales asociadas a la instalación proyectada con el fin de facilitar la participación vecinal en el proceso administrativo.
Las alegaciones sostienen que la planta de biogás proyectada en A Laracha podría provocar un deterioro significativo de la calidad del aire y un impacto directo sobre la salud pública debido al tratamiento de hasta 63.500 toneladas anuales de residuos como purines de vacuno, lodos de conservera y residuos de matadero. El documento advierte que la carga, descarga y manipulación continua de este tipo de materiales altamente putrescibles generará episodios periódicos de malos olores en la zona, además de emisiones de gases contaminantes como óxidos de nitrógeno, amoníaco, sulfuro de hidrógeno, dióxido de azufre o metano. En este sentido, las alegaciones también alertan sobre el riesgo derivado de las posibles fugas estructurales de este tipo de instalaciones, recordando que estas fugas suponen un problema en la lucha contra el cambio climático por el potencial generador de efecto invernadero de este gas.
El escrito cuestiona además el impacto de la instalación sobre el medio hídrico al situarse la parcela junto al río Anllóns y contemplarse el vertido de parte del efluente industrial tratado al dominio público hidráulico. Según recoge el documento, la planta manejará grandes volúmenes de residuos líquidos y generará más de 50.000 metros cúbicos anuales de aguas residuales industriales derivadas de la fracción líquida del digestato. Las alegaciones consideran que cualquier fallo estructural, vertido accidental o episodio de lluvias intensas podría provocar una contaminación grave de las aguas superficiales del río y de la red hidrográfica Galicia-Costa, al tiempo que advierten de la posible presencia de trazas de nutrientes y contaminantes emergentes que podrían no ser eliminados completamente por los sistemas de depuración.
Asimismo, las alegaciones denuncian una afección directa sobre el patrimonio cultural al situarse la planta a menos de 200 metros de la Mámoa de Chousa Grande, dentro de su entorno de protección legal. El documento sostiene que la construcción de una infraestructura industrial de más de 9.300 metros cuadrados, con movimientos de tierras y excavaciones, supondría una amenaza para la integridad paisajística y arqueológica del enclave
El texto también alerta del impacto derivado del incremento continuo de tráfico pesado, con una previsión de entre 17 y 20 camiones de gran tonelaje diarios en fase operativa y picos máximos de hasta 25-30 vehículos, lo que, según las alegaciones, incrementará el ruido, las emisiones y el deterioro de las infraestructuras viarias locales. A ello suma los riesgos asociados al tratamiento y almacenamiento de biometano a alta presión en un municipio catalogado como Zona de Alto Riesgo de incendios forestales y situado además a escasa distancia de una industria clasificada bajo normativa SEVESO, el marco europeo que regula las instalaciones que manejan sustancias peligrosas y que pueden generar accidentes graves con riesgo para la población y el medio ambiente.
Finalmente, el documento sostiene que la macroplanta resulta incompatible con el modelo de desarrollo rural y con la protección ambiental del entorno, al proyectarse sobre terrenos clasificados parcialmente como suelo rústico de protección natural. Las alegaciones consideran que una infraestructura destinada a gestionar decenas de miles de toneladas de residuos industriales y ganaderos provocaría una alteración irreversible del paisaje y un perjuicio para actividades vinculadas al turismo sostenible, la agricultura ecológica y la conservación del medio rural de la zona afectada.
(14.5.2026)
